EL VOGUING, UN ARTE QUE REPRESENTA UNA LUCHA

El voguing es un estilo de baile derivado del house dance  en la década de 1980 que evolucionó a partir de la cultura ball de Harlem de la década de 1960.En su forma moderna, esta danza se ha convertido en un fenómeno global que continúa evolucionando tanto estilística como demográficamente.

La danza se inspira en el estilo de los jeroglíficos del Antiguo Egipto y las famosas poses de modelos de la revista Vogue, el voguing se caracteriza por movimientos que imitan a estas modelos integradas con posturas angulares, lineales y rígidos del brazo, la pierna y el cuerpo. Este estilo de baile surgió de los salones de baile de la cultura ball de Harlem donde se congregaban las drag queens afroamericanas de principios de la década de 1960 y su tradición de criticar («throw shade«) con un insulto sutil dirigido a otras reinas para impresionar a los jueces. Originalmente se llamaba «presentación» y luego «performance«. Con el paso de los años, la danza se convirtió en la forma más intrincada y acrobática que ahora se denomina «vogue«.

Los orígenes precisos del voguing están en disputa. Aunque muchos citan la historia en la que Paris Dupree sacó una revista Vogue e imitó la pose al compás de la música (y otras reinas posteriores), hay otros relatos que indican que este baile pudo haberse originado entre los reclusos gais negros de la Isla Rikers para la atención de otros hombres y la crítica («shade«). El voguing se sigue desarrollando continuamente como una forma de baile establecida que se practica en la cultura ball LGBT y en los clubes de las principales ciudades de los Estados Unidos y en todo el mundo, principalmente Nueva York y París.

Desde los 80’s, la comunidad LGBT+ afroamericana encontró en el voguing una forma de liberar el cuerpo y utilizarlo como una forma de manifestación. Las fiestas del danceball eran el refugio para la comunidad que buscaba olvidarse de la segregación racial y la homofobia a la que se enfrentaban en el día a día. Esta expresión artística ayudó a que sus cuerpos manifestaran su independencia, individualidad, aceptación y amor propio.

Este singular baile se convirtió en la bandera de representación de quienes buscaban reencontrarse consigo, y con ello lograron crear un espacio para convivir abiertamente con los miembros de su comunidad. Los eventos ball se convirtieron entonces en un refugio libre de hombres blancos y heterosexuales, lo que les permitía expresar su identidad y manifestarse políticamente con sus cuerpos en contra de las normas establecidas.

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